Los estimulantes son medicamentos que aumentan la frecuencia cardiaca, la frecuencia respiratoria y la función cerebral. Algunos estimulantes afectan solamente un órgano específico como el corazón, los pulmones, el cerebro o el sistema nervioso.
Algunos medicamentos se administran por su efecto estimulante. Por ejemplo, la epinefrina durante un paro cardíaco. Otras veces, los estimulantes pueden causar efectos secundarios indeseables. Por ejemplo, la seudoefedrina, que se encuentra en algunos medicamentos para los resfriados, puede aumentar la frecuencia cardíaca.